sábado, 20 de febrero de 2021

LIBROS PARA TRABAJAR EL ACOSO ESCOLAR

 En esta entrada os dejo un enlace sobre libros que pueden ayudar a nuestro alumnado a comprender cómo se siente la persona acosada con el fin de desterrar este tipo de conductas de nuestras aulas.

 Espero que sean de vuestro interés.

Lecturas acoso escolar

 Resultado de imagen de imagenes lectura y acoso escolar

domingo, 14 de febrero de 2021

MÉTODO KIVA

 El método KIVA está resultando muy efectivo para la prevención del acoso escolar en aquellos centros donde se ha puesto en marcha. Si estáis interesados, en estos enlaces podéis obtener más información al respecto:

Método KIVA

Programa KIVA

martes, 9 de febrero de 2021

LIBROS Y PELÍCULAS PARA ENTENDER EL ACOSO ESCOLAR

 La literatura y el cine nos permiten conocer situaciones de acoso que pueden suceder en nuestras aulas y nos pueden ayudar a prevenirlas, la medida más eficaz para no llegar a que ninguno/a de nuestros/as alumnos/as sufran una situación de este tipo. 

En este enlace podéis encontrar películas y libros interesantes para visionar y leer con vuestro alumnado:


Libros y películas sobre acoso escolar












TEST BULL'S

Las situaciones de acoso en nuestras escuelas son un hecho constatado. Esta circunstancia demanda una intervención precoz. Con este fin, el Test BULL'S pretende ser un instrumento fácil y eficaz para detectar, medir y evaluar las situaciones de maltratro entre los escolares. Las carcterísticas esenciales de este test son su simplicidad  en la aplicación y corrección así como su utilidad en la valoración de las situaciones contextualizadas y no solo de los implicados.

La finalidad del BULL'S es:

- Analizar las características socio - afectivas del grupo. Niveles sociométricos, grado de afinidad y rechazo.

- Detectar alumnos implicados en la dinámica bullyng y características socio -  afectivas relacionadas.

- Analizar los aspectos situacionales en las relaciones de agresividad entre iguales: formas, lugares y frecuencia.

- Conocer cómo son percibidas las situaciones agresivas: nivel de gravedad atribuida y nivel de seguridad percibida en el entorno escolar.

La corrección del test es informatizada.


La forma A para el alumnado es la siguiente:

Forma A Test BULL'S




martes, 2 de febrero de 2021

CLIMA DE CLASE

CLIMA DE CLASE

Por clima de clase se entiende el conjunto de condiciones ambientales en que se enmarcan las actividades del aula. Las conductas problemáticas, aunque pueden aparecer en cualquier momento, suelen darse cuando son propicias y, por ello, es necesario crear un clima facilitador que haga más cómodo el trabajo escolar y más improbable la conflictividad. Entre las medidas que pueden contribuir a mejorar el clima de clase, pueden destacarse las siguientes:

  • Establecer límites en las primeras semanas del curso y mantenerlos durante el curso.
  • Disponer normas efectivas de convivencia que regulen los comportamientos más frecuentes e  importantes.
  • Mantener una relación de empatía y confianza con los alumnos.
  • Entrenar a los alumnos en relaciones de reciprocidad, con especial incidencia en el respeto mutuo.
  • Conocer los roles de los alumnos y propiciar que contribuyan a la convivencia y no la perturben.
  • Detectar subgrupos perturbadores y reconducir su actitud.

ESTABLECER LÍMITES EN LAS PRIMERAS SEMANAS … Y MANTENERLOS DURANTE EL CURSO

 

Por límites en la clase se entiende una línea imaginaria que separa las conductas aceptables de las no aceptables.

Se deben establecer de forma inequívoca en las primeras semanas del curso, pues si no los acaban imponiendo los líderes negativos de la clase. Los límites se asientan durante las primeras tres o cuatro semanas mediante un proceso implícito de negociación de límites que comprende dos vías de actuación: mientras el/la profesor/a intenta marcar límites estableciendo normas y aplicándolas, los/as alumnos/as problemáticos/as significativos/as ensayan conductas de tanteo e incumplimiento de normas con el fin de desplazar los límites hacia sus preferencias y necesidades. Los resultados de esta negociación implícita determinan de manera bastante sólida los límites que van a imperar en la clase durante el curso.

Una vez establecidos en las primeras semanas, y a pesar de que a lo largo del curso tienden a deslizarse ligeramente hacia una mayor permisividad por efecto del relajamiento y el desgaste, suelen permanecer bastante estables a no ser que circunstancias extraordinarias los hagan fluctuar (la sustitución de un/a maestro/a, la incorporación de un/a alumno/a conflictivo/a, …). Conviene que el/la maestro/a evite el deslizamiento de los límites y se esfuerce en mantenerlos lo más estables posibles.

Los límites deben estar claros, especialmente en lo que se refiere a las conductas significativas, que son aquellas que por su frecuencia e intensidad o impacto sobre la clase afectan decisivamente al desarrollo del proceso de enseñanza – aprendizaje. La nitidez de los límites supone evitar las ambigüedades e incoherencias que se producen cuando un/a maestro/a permite una determinada conducta en algunas ocasiones y la prohíbe en otras.

Los límites que establece cada maestro/a están en relación con su estilo de conducción de la clase. El estilo democrático – directivo es el que proporciona un clima de clase más relajado y cálido, garantizando al mismo tiempo una buena convivencia y un buen rendimiento académico. Este estilo se caracteriza por:

-       Límites razonables.

-       El orden está al servicio del aprendizaje.

-       Se regulan sólo las conductas significativas.

-       Los límites son consensuados con los/as alumnos/as.

-       Relación basada en la reciprocidad, el respeto y la empatía.

-  Las normas se cumplen sistemáticamente y su cumplimiento está al servicio del aprendizaje de los/as alumnos/as.


ESTABLECER NORMAS EFECTIVAS DE CONVIVENCIA

 Las normas son el principal instrumento que utiliza un/a maestro/a o un centro educativo para establecer los límites que consideran oportunos entre las conductas que van a ser permitidas y las que no. Con ellas se pretende lograr una convivencia respetuosa en la que se impongan los derechos colectivos sobre las actitudes egoístas e insolidarias, pero no basta que haya normas, sino que han de cumplir con el criterio de efectividad, es decir, han de evitar y resolver los problemas.

En la clase se pueden distinguir dos tipos de normas:

  • Explícitas. Son las que están redactadas por escrito y supuestamente regulan la convivencia. Su efectividad depende, entre otros, de los siguientes requisitos:

-      Han de ser pocas. Deben regular sólo aquellos comportamientos o actitudes que afectan significativamente a la convivencia.

-       Han de estar claras. No deben dejar lugar a dudas sobre lo que pretenden.

        -   Deben estar formuladas en positivo. Mejor indicar lo que se debe hacer que          prohibir lo que no se debe hacer.

-       Tienen que ser cumplidas. Cualquier norma que se establezca tiene que seguirse, ya que si una norma explícita se incumple sistemáticamente, se convierte en otra de signo contrario. Es preferible suprimir las normas que no se puedan hacer cumplir antes que admitir el incumplimiento habitual de las mismas.

-       Flexibles. Deben modificarse cuando no cumplan la función para la que se han formulado.

  • Implícitas. Son las normas que, sin estar formalmente redactadas, rigen realmente el funcionamiento de la clase mediante la rutina, la costumbre y las conductas de tanteo de los/as alumnos/as. Con cada maestro/a se establecen unos hábitos de funcionamiento que acaban convirtiéndose en reglas presuntamente convenidas y aceptadas y que acaban por conformar un clima determinado en la clase.

La contradicción entre normas explícitas e implícitas se resuelve siempre a favor de las implícitas. De esta hegemonía de las normas implícitas sobre las explícitas se pueden extraer las siguientes conclusiones:

1.      Cuando se detecta que una norma implícita está perturbando significativamente el desarrollo de la clase, conviene reconvertirla en una norma explícita de carácter positivo y hacerla cumplir sistemáticamente.

2.      No se debe fijar ninguna norma que no se esté en condiciones de hacer cumplir.

 La fijación de normas provoca resistencias y lleva a algunos/as alumnos/as  a realizar incumplimientos de tanteo, que buscan probar la reacción del/la maestro/a y averiguar si el cumplimiento de la norma va a ser obligatorio o no. El/la maestro/a debe mantenerse firme ante dichos tanteos pues forman parte de la negociación de límites y suelen extinguirse cuando el/la alumno/a comprueba que el/la maestro/a está dispuesto/a a hacer cumplir la norma.

La efectividad de las normas depende en gran medida de las consecuencias de su incumplimiento (y si no …) y de su cumplimiento (y si sí …). Si del incumplimiento de una norma no se deriva sistemáticamente una consecuencia disuasoria, la norma perderá su eficacia y acabará por incumplirse. De la misma manera, conviene aplicar de vez en cuando consecuencias positivas tras el cumplimiento de una norma para consolidarla. Enseñar a los/as alumnos/as a asumir las consecuencias de sus actos en vez de hacerles dependientes de premios y castigos, supone educarlos en la responsabilidad, ayudándoles a ser más maduros y autónomos.

Las normas de clase se pueden ir fijando a  medida que se vayan presentando los problemas. Presenta la ventaja de que empieza por establecer prioritariamente las normas que regulan las situaciones más frecuentes y significativas. El sistema tradicional de tener todas las normas de clase establecidas desde el primer día tiene el inconveniente de dar el mismo tratamiento a las normas que regulan problemas que probablemente no se den en todo el curso que a las que regulan rutinas de aparición casi diaria. Además, los reglamentos ya prefijados de antemano, al estar fuera del contexto práctico, aparentan menor credibilidad, pues surgen como un reglamento teórico de dudosa aplicación futura y de fácil olvido.

Mediante esta fórmula, se aprovecha la aparición del incidente problemático y perturbador para establecer una norma que lo regule y decidir las consecuencias de su incumplimiento. No es conveniente que el/la maestro/a improvise medidas sobre la marcha, sino que se trata de que, teniendo previstas con antelación algunas normas básicas las vaya poniendo encima de la mesa cuando aparezcan los casos regulados por ellas y las fije de forma consensuada con sus alumnos/as.

Un modo de establecer normas de forma progresiva es el siguiente:

  1. El/la maestro/a explica las razones por las que es necesario establecer normas para las conductas negativas:

      “Es probable que este problema se vuelva a presentar durante el curso   por lo que hay que encontrar una solución entre todos/as y aceptada por todos/as para evitar que vuelva a ocurrir”.

  1. Se establece una norma que regule la conducta inapropiada por consenso, tras un debate abierto del grupo con el/la maestro/a o mediante una propuesta del/la maestro/a con consulta al grupo.
  2. Mediante una lluvia de ideas se acuerda una consecuencia del incumplimiento de la norma así como de su reiteración. Se anota en la pizarra la norma aprobada y cada alumno/a va proponiendo una consecuencia del incumplimiento. Finalmente, se selecciona la  que se considere más adecuada.

 

Norma        Consecuencia del incumplimiento           Consecuencia del incumplimiento reiterado

 

 

 

 

  1. Cuando vuelve a aparecer la conducta perturbadora, se aplica automáticamente la consecuencia establecida, sin explicaciones innecesarias, mediante algún gesto que indique al alumno que tiene que asumir la consecuencia decidida por todo el grupo – clase consensuadamente.

 

 




lunes, 1 de febrero de 2021

VIDEO ACOSO ESCOLAR

 

Este vídeo puede  ayudar a reflexionar sobre las consecuencias del bullyng en l@s adolescentes.


https://www.youtube.com/watch?v=4CBwovBatgI

DINAMICAS CONTRA EL BULLING

Fomentar una buena convivencia en el aula es fundamental para prevenir el acoso escolar. Estas actividades pueden ayudar a crear un buen clima de clase en 4º de Educación Primaria



Actividades convivencia 4º E.P.