domingo, 12 de noviembre de 2023

 

TEL

TRASTORNO ESPECÍFICO DEL LENGUAJE



El trastorno específico del lenguaje o TEL es un trastorno del neurodesarrollo que afecta a la adquisición y desarrollo del lenguaje y que puede alterar tanto el área comprensiva como la expresiva o ambas y puede implicar a uno o varios componentes del lenguajes: fonética y fonología, semántica, morfosintáctica y/o pragmática. Estas dificultades no son causadas  por ningún daño conocido a nivel neurológico, sensorial o emocional como pérdida auditiva, daño cerebral, bajo coeficiente intelectual, dificultades a  nivel motor o factores socioambientales.

 Algunos de los criterios que se utilizan como inclusión en este trastorno son:

  • Tener una edad lingüística de 1 año por debajo de la edad cronológica
  • Su comprensión debe estar 6 meses por debajo de su edad cronológica
  • El desarrollo expresivo debe ser 1 año menor a su edad cronológica

El trastorno específico del lenguaje o TEL es un trastorno del neurodesarrollo que afecta a la adquisición y desarrollo del lenguaje y que puede alterar tanto el área comprensiva como la expresiva o ambas y puede implicar a uno o varios componentes del lenguaje: fonética y fonología, semántica, morfosintáctica y/o pragmática. Estas dificultades no son causadas  por ningún daño conocido a nivel neurológico, sensorial o emocional como pérdida auditiva, daño cerebral, bajo coeficiente intelectual, dificultades a  nivel motor o factores socioambientales.

 Algunos de los criterios que se utilizan como inclusión en este trastorno son:

  • Tener una edad lingüística de 1 año por debajo de la edad cronológica.
  • Su comprensión debe estar 6 meses por debajo de su edad cronológica.
  • El desarrollo expresivo debe ser 1 año menor a su edad cronológica.

¿Cuáles pueden ser algunos indicativos que nos pongan en alerta?

        El TEL aparece después de un periodo de desarrollo normal, en ocasiones aparecen las primeras palabras, desaparecen y más tarde vuelven a aparecer de forma tardía. En otras ocasiones, puede que éstas no lleguen a aparecer, en otros casos se observan parones o el lenguaje se adquiere de forma muy lenta. La edad media en la que los progenitores se dan cuenta de estos errores está entre los 24 y 30 meses, cuando el lenguaje ya no se desarrolla de forma normal.

A los 2 años, los/as niños/as con un desarrollo del lenguaje normalizado                realizan combinaciones de palabras y tener al menos  50 palabras en su repertorio léxico, de los cuales el 20% deberían ser verbos. Generalmente, los/as niños/as con TEL  suelen tener un vocabulario escaso.


A los 3 años, los/as niños/as con TEL, las oraciones que emiten son muy simples, generalmente o en su mayoría de 3 elementos y presentan dificultades  a la hora de entenderlas por parte del receptor, debido a errores fonéticos y fonológicos. Además se observa dificultad a la hora de comprender oraciones interrogativas. 

A los 4 años,  no se observan narraciones y sus oraciones son de 3 elemento o menos con vocabulario reducido, ausencia de adjetivos, pronombres ... 

A los 5 años se observan dificultad de acceso al léxico y agramaticalismos (desorden sintáctico en las oraciones, en la que se incluyen pocas palabras funcionales con omisiones y sustituciones de morfemas gramaticales ligados, así como omisiones y sustituciones de palabras funcionales) en los/as niños/as con este trastorno. 

A medida que transcurre el tiempo, 8 años en adelante, estas dificultades se hacen menos visibles, ya que los/as niños/as logran comunicarse con un lenguaje más formal y elaborado y se puede llegar a pensar que esas dificultades han sido superadas, pero realmente, sigue habiendo problemas en su lenguaje expresivo, tienen dificultad para hacer narraciones y su discurso en ocasiones no es coherente, se observa dificultad para cohesionar bien las ideas que quieren expresar y pueden estar mal secuenciadas temporalmente. Así mismo, puede haber dificultades en el aprendizaje de la lectoescritura y en matemáticas, debido al contenido abstracto que presenta esta materia, por lo que el rendimiento académico se ve afectado en todas las etapas, incluida la educación secundaria.

 Algunos de los indicativos que afectan a cada uno de los componentes del lenguaje son:

•    Área fonética y fonológica

  • Habla ininteligible.
  • Errores de simplificación fonológica, es decir, errores de cambio u omisión de letras. 
  • Dislalias que implican dificultades en la articulación de fonemas.
  • Errores de discriminación auditiva que generan confusión de sonidos al escucharlos.
Área semántica

  • Vocabulario reducido y dificultad para aprender vocabulario nuevo.
  • Dificultades de acceso al léxico, es decir,  dificultad para encontrar palabras. 
  • Circunloquios que son rodeo de palabras para expresar algo que podría haberse dicho de forma más breve.
  • Dificultades en la comprensión y expresión de lo abstracto. 
Área morfosintáctica

  • Utilizan oraciones simples y con pocos elementos.
  • Frases mal estructuradas y errores de concordancia. 
  • Mala conjugación verbal.
  • Escasa utilización de proposiciones y nexos. 
Área pragmática

  • Dificultades para establecer relaciones sociales a través del juego (entender y respetar normas…)
  • Dificultad para comprender los estados emocionales y resolver problemas interpersonales.
  • Dificultades para realizar y comprender inferencias, es decir, comprender todo lo que no sea literal o esté contextualizado, como las ironías, dobles sentidos, metáforas o chistes.

Este trastorno, persistente y evolutivo, presenta diferentes grados de afectación y no afecta igual a cada niño/a, sino que los síntomas van a variar de uno/a a otro/a. Así mismo, cada niño/a posee unas competencias perceptivas que les sirven para compensar o ayudarse a la hora de resolver esas dificultades, por ejemplo: la memoria visual. Muchos TEL presentan comorbilidad con otros trastornos como dislexia, discalculia, disgrafía, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, alteraciones de la interacción social, entre otras…

El TEL siempre aparece como un retraso en la adquisición del lenguaje, por ello se han de  dejar a un lado todos eso mitos y leyendas como “ya hablará”, “es muy pequeño” o “cada niño/a tiene su ritmo”. Esto no quiere decir que todos los hablantes tardíos vayan a tener un trastorno específico del lenguaje. Pero, sin embargo, todos/as los/as niños/as con TEL  fueron hablantes tardíos. Por todo esto es necesario y de vital importancia la detección e intervención en etapas tempranas. No se debe esperar a tener un diagnóstico, sino actuar sobre las dificultades en el momento que sean detectadas para favorecer su pronóstico.

Esta Guía de Intervención en el ámbito educativo para el alumnado con retraso en el lenguaje y trastorno específico del lenguaje puede ayudar al profesorado a darle la mejor respuesta educativa:

GUIA TEL

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